ANÁLISIS DE MEDIOS / ASTRO
Calle. Esa es la palabra que mejora esta historia. La cobertura de Horizonte en Ceuta enseña por qué mirar, preguntar y pisar terreno todavía vale más que cien tertulias encerradas en un plató.
He repasado la promoción de la nueva temporada de Horizonte, la crónica de su paso por Ceuta y el discurso del premio recibido después en Vitoria. Son tres piezas del mismo grupo audiovisual. No forman una investigación independiente ni pretenden serlo. Sí permiten observar cómo el programa decide contarse: viaje, escucha, conflicto y público.
Tres piezas y un mismo relato
Lo fácil sería quedarse con los focos azules, la música de fin del mundo y el gesto grave. Todo espacio televisivo fabrica una escenografía. Horizonte la fabrica con una intensidad que a veces parece diseñada por alguien que solo dispone del botón «amenaza inminente».
LA HISTORIA QUE CUENTA EL PROGRAMA
- 01 / VIAJEEl equipo se desplaza a Ceuta.
- 02 / CALLELa cámara busca voces locales.
- 03 / EMISIÓNEl conflicto entra en el programa.
- 04 / PREMIOEl reconocimiento se dedica a la ciudad.
Ceuta rompe el decorado
Pero en Ceuta ocurrió algo mejor. El programa salió. Iker Jiménez recorrió la ciudad, habló con vecinos y abrió temporada desde allí. La cobertura oficial insiste en la acogida de parte del público y muestra a manifestantes reclamando el comienzo del programa.

Un tertuliano puede describir una frontera desde Madrid con cuatro sustantivos y una estadística. Una calle obliga a convivir con detalles que estropean el relato perfecto. La cámara también selecciona, claro. Al menos selecciona entre personas que existen delante de ella.
Qué demuestra y qué no
El material pertenece al propio grupo audiovisual y debe leerse como promoción. Esa cautela no invalida todo lo que muestra. Solo evita pedirle una neutralidad que nunca prometió.
LO COMPROBABLE
El equipo estuvo allí
- Grabó en Ceuta.
- Puso voces locales ante la cámara.
- Abrió la temporada desde la ciudad.
LO QUE NO PRUEBA
Ceuta no habla con una sola voz
- La selección no representa a toda la ciudad.
- Una acogida no equivale a un plebiscito.
- La promoción no sustituye a una fuente independiente.
Del paseo al premio
Después llegó el premio en el Festival de Televisión de Vitoria. Jiménez y Carmen Porter lo dedicaron a Ceuta y a quienes colaboran con el programa. También esto es promoción. También contiene una decisión editorial: vincular el reconocimiento a una cobertura fuera del plató.
Horizonte gana dinero con problemas y dramas. Bienvenido al secreto mejor guardado de la televisión desde que alguien vendió publicidad durante un informativo. Se puede criticar el envoltorio, la selección de invitados y el gusto por subir la temperatura. Yo lo hago. Lo que no tiene sentido es fingir que la alternativa general consiste en información pura servida por ascetas.
La fricción vale más que el decorado
Hay programas que rentabilizan el drama para acariciar al poder. Horizonte, con todos sus excesos, suele elegir el látigo. A veces falla el golpe. A veces le da a un espantapájaros. Otras azota con un entusiasmo casi orgásmico al verdadero y único emperador de las Españas, Pedro I, al que esta columna bautiza como Kelb Mesour. Es sátira del autor, no una cita atribuida a ningún monarca.
La mejor versión de Horizonte aparece cuando baja el volumen de la música, abre la puerta del plató y escucha lo suficiente para que la realidad le desordene el guion. En Ceuta lo hizo. Ojalá descubra que no necesita que cada noche parezca la última noche del mundo.
