Bienvenidos a la Santa Casa del Descaro Intelectual

Querido lector, has llegado a un lugar que no debería existir en una sociedad tan delicada, tan ofendidita y tan adicta a los filtros de Instagram como la nuestra. Y sin embargo, aquí estamos: un blog que no pide perdón, no baja el tono, no se arrodilla ante dogmas y, por supuesto, no está subvencionado por ningún ministerio de la verdad. Este rincón es un santuario de sátira, bilis, ironía y pensamiento libre. Un oasis para mentes cansadas de tanta memez institucional.

Este templo del verbo afilado está sostenido por tres columnas humanas, tres plumas tan distintas como peligrosas, tres individuos que jamás pasarían un test psicotécnico del CIS pero que, curiosamente, escriben mejor que la mitad de los opinadores de la prensa nacional.


¿Por qué existe este blog?

Este blog ha sido creado por varias personas cansadas —profundamente cansadas— de tanta estupidez humana. No es que sospecháramos que la gente era idiota; eso ya lo sabíamos desde que inventaron los hashtags motivacionales. Lo que jamás imaginamos es que lo políticamente correcto pudiera erosionar las neuronas de la plebe con la eficacia de un taladro industrial.

Por ello, decidimos fundar este templo del desahogo intelectual para regurgitar nuestra bilis, que es mucha, espesa y de un color que haría llorar a un médico de urgencias. Aquí no venimos a sanar: venimos a escupir verdades, a reírnos del esperpento nacional y a dejar constancia escrita de que, al menos, alguien sigue despierto en medio del sopor colectivo.

Si eres lector de este blog, debes entender algo desde ya: aquí no somos magnánimos con nadie. Todo el mundo, toda idea, toda corriente ideológica y todo iluminado con cuenta de Twitter es objeto de mofa, burla o disección satírica. Si eres uno de esos ofendiditos profesionales, o si escribes con la maldita “X” para no molestar a nadie, te recomendamos que eches a volar antes de que te dé un síncope.

Este no es un espacio seguro. Este es un espacio sincero. Y eso, hoy en día, es mucho más peligroso.

Así que, querido lector, si deseas adentrarte en esta jungla literaria, debes saber que aquí somos juntaletras de aúpa. No esperes una prosa digna de Góngora ni metáforas de manual de instituto. Esto es un blog donde se juntan letras para recrear la bilis mental de sus autores, tres almas atormentadas que escriben para no gritar.

Bendiciones, sarcasmo y mala leche para todos.


Los Tres Columnistas de la Santa Casa

1. Ruggero De Ceglie — El Profeta del Hipotálamo Irritado

Yo, Ruggero De Ceglie, azote de los sátrapas memocráticos, fundador de esta Santa Casa junto a mi estimado y siempre inflamable compañero Iurus Valorum, me presento ante vosotros como el humilde arquitecto de este templo de insolencia. Mi misión es simple: convertir la indignación en literatura, la rabia en sátira, y la memez ajena en combustible para mis textos.

Las vicisitudes recientes —que no detallaré porque podrían provocar desmayos entre los más sensibles— han transformado mi ira en prosa juntaletriana, un estilo que nace del alma, del hígado y, sobre todo, de ese hipotálamo que me pica cada vez que escucho a un político decir “consenso”.

En estas páginas vais a encontrar verdades incómodas, opiniones sin anestesia y críticas que harían llorar a un community manager del Gobierno. Si buscáis calma, paz interior o frases motivacionales, id a otro sitio. Aquí venís a sufrir… y a disfrutar sufriendo.

2. Señor Farias — El Economista del Apocalipsis Cotidiano

Yo soy Farias, ciudadano de este país llamado España —sí, ese parque temático de contradicciones— y redactor en este santo lugar. Mi cometido es diseccionar la realidad económica y política con la precisión de un cirujano y la mala leche de un tertuliano sin café.

Renuncio a lo políticamente correcto porque, sinceramente, ya hay demasiada gente viviendo de eso. Mi objetivo es compartir con vosotros mis preocupaciones sobre esta sociedad decrépita, este ecosistema donde la lógica murió, la meritocracia está en cuidados paliativos y la inteligencia se considera un acto de rebeldía.

Si alguna vez habéis sentido que el mundo se ha vuelto tan absurdo que solo queda reír para no llorar, entonces estáis en el lugar adecuado. Aquí encontraréis análisis, sarcasmo y alguna que otra puñalada dialéctica.

3. Astro Lopitecus — El Oráculo de la Bilis Sagrada

Y por último, pero no menos inflamable, llega él: Astro Lopitecus. Un hombre entrado en carnes, años y sabiduría visceral. Un ser que ha visto demasiado, ha leído demasiado y ha soportado más de lo que cualquier ciudadano debería soportar sin convertirse en villano de Marvel.

Astro Lopitecus está harto —harto de los “mierdos de comunicación”, harto de los opinadores de plantilla, harto de los titulares clickbait, harto de que la realidad parezca escrita por un becario con resaca. Su misión aquí es simple: vomitar la bilis acumulada con la elegancia de un rinoceronte cabreado y la precisión de un francotirador literario.

Si buscáis suavidad, Astro no es vuestro hombre. Si buscáis verdad, sarcasmo y un poco de fuego purificador, preparaos para disfrutar.


¿Qué es este blog?

Este blog no es un medio de comunicación. No es un panfleto. No es un refugio para ofendiditos. Es un arsenal de sátira, un laboratorio de ideas corrosivas, un club clandestino de pensamiento libre. Aquí no venimos a gustar: venimos a decir lo que otros callan, a señalar lo evidente, a reírnos del poder y a llorar de risa mientras el país se derrumba con estilo.

Somos tres voces distintas, tres estilos, tres temperamentos, pero un solo propósito: despertar conciencias a base de bofetadas literarias.

Si has llegado hasta aquí, querido lector, es porque estás cansado de la mediocridad. Bienvenido. Ponte cómodo. Afila el intelecto. Y prepárate para leer lo que nadie se atreve a escribir.

Esta es la Santa Casa. Y aquí se viene a pensar, a reír y a incendiar neuronas.