Pórtico de Correspondencias y Reclamaciones del Reino
Estropealo.com | Si has venido a llorar, trae pañuelo. Si has venido a aportar, trae datos.
Bienvenido al pórtico de las comunicaciones, ese umbral donde la plebe digital golpea la aldaba, y el castillo decide si abre o si hace como que no oye. Aquí no encontrarás un formulario con cara de funcionario ni un bot con sonrisa de PowerPoint. Hoy, por higiene mental y por respeto a la lengua castellana, dejamos el buzón a la vista y la retórica encendida.
Esto es un sitio satírico. Eso significa que a veces la realidad entra, se sienta, se despeina y pide otro café. Y cuando pasa, el lector suele reaccionar de dos maneras: o se ríe y comparte, o se enfada y redacta un correo como si fuera el fiscal de Mordor. Ambas opciones son legítimas. Pero solo una suele traer argumentos.
¿Para qué puedes escribirnos?
- Rectificaciones con pruebas: si algo está mal, dínoslo. Pero no vengas con “me lo ha dicho un primo” envuelto en indignación. Aquí las correcciones se pagan en hechos.
- Chivatazos, hemeroteca y munición verificada: si tienes material público, documentos o enlaces fiables que mejoren una pieza, adelante. Esto es sátira, sí, pero la sátira con documentación es un martillo con certificado.
- Propuestas y temas: si quieres sugerir un asunto, hazlo. Si quieres que “hablemos de todo lo malo”, haz una lista, porque “todo” es un océano y nosotros vamos en barca.
- Privacidad y datos: si tu mensaje va de privacidad, cookies o derechos, usa el correo específico de privacidad.
- Errores técnicos: si algo se rompe, dinos qué, dónde, con qué navegador y qué estabas haciendo. “No funciona” es un poema; nosotros necesitamos un diagnóstico.
Y ahora, el aviso de supervivencia: si nos escribes para insultar sin contenido, tu mensaje será tratado como lo que es: ruido con teclado. No por censura, sino por economía del tiempo. El tiempo es oro. Y aquí ya gastamos bastante oro en indignación estética.
Formulario de Contacto
Cómo escribir para que te respondamos (y no te pierdas en el purgatorio)
- Asunto claro: “Error en post X” o “Rectificación: dato Y” gana a “Hola” y a “URGENTE” (que suele ser urgente para quien no sabe esperar).
- Contexto: pega el enlace del artículo o describe la sección exacta.
- Pruebas y fuentes: enlaces, capturas, documentos públicos. La opinión sin base es un globo: flota, pero no sirve para construir.
- Tono: puedes estar enfadado, claro. Pero si el correo parece escrito con un megáfono y tres cafés, lo normal es que acabe en el limbo.
Si vienes a amenazar con demandas porque un chiste te ha tocado el ego, también puedes escribir. Pero entiende que la sátira no es un buffet libre de susceptibilidades: es un espejo. Y a veces el espejo no favorece.
Lo que NO hacemos
- No publicamos “notas de prensa” camufladas de moralidad.
- No vendemos espacio editorial a cambio de palmaditas o favores.
- No nos dedicamos a la adivinación ni a la lectura de intención: si no explicas, no entendemos.
- No prometemos respuesta inmediata: somos humanos, no un call center con alma de fotocopiadora.
En compensación, sí hacemos algo raro en estos tiempos: leer. A veces incluso respondemos. No siempre con ternura, pero casi siempre con honestidad.
Abre el correo. Escribe. Respira. Relee. Envía.
La bilis se escribe fácil. Los argumentos se escriben mejor.
